#123 #Pecas

Hace ya muchos años, cuando de cría sentada en el regazo de mi padre contaba mis pecas una a una, le miraba con una admiración profunda. Cómo era posible que pudiera computarlas con esa precisión?. No había variaciones, semana tras semana, año tras año, la cantidad de pecas permanecía invariable. Era la misma sensación que experimentaba cuando mi mano de niña entreabría la puerta del baño creyéndome invisible y miraba atónita como embadurnaba la brocha en espuma para después untarla en su masculino rostro. Yo también quería hacerlo pero no tenía barba.

123 era un número mágico porque 123 eran las pecas que poblaban mi cara, me lo decía mi padre y con eso bastaba tras preguntarle una y otra vez no fuera que alguna decidiera habitar otro rostro.

Despigmentar esas manchitas marrones? no, las quiero, me gustan mis pecas, eran de mi padre y conmigo se quedan, así parezca pasada por un colador o un niño travieso.

IMG_20180422_230115

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s